Otra eliminatoria... otras derrotas

Foto: OG                                        

Si después de la derrota ante Paraguay en Puerto Ordaz, Venezuela tenía el deber de hacer un buen partido ante Brasil, ahora es supremamente necesario que la Vinotinto replantee su estrategia de cara a los encuentros de noviembre. 

Si comparamos estos resultados directamente con el arranque de las eliminatorias de Brasil 2014 la oncena nacional -aunque sea duro decirlo- ha empeorado. En aquellos encuentros contra Ecuador y Argentina, la Vinotinto permitió sólo dos goles en contra y dejaron el mejor de los recuerdos, la victoria histórica ante Argentina 1-0 que nos invitaba a soñar que sí se podía llegar a un mundial.

Lamentablemente, después de observar las actuaciones ante los guaraníes y la siempre imponente canarinha, quedamos con más dudas y menos esperanza. El camino recorrido, el trabajo y los resultados obtenidos en la Copa América 2011 y la pasada eliminatoria no mejoraron. Se estancó. Y que me perdone Noel Sanvicente, pero aquí no podemos seguir esperando que la suerte juegue a nuestro favor cuando no hay planteamiento de juego, no hay orden y no hay efectividad para convertir goles.

De hecho, se nota con preocupación cómo se cometen errores que se supone ya habían corregido. El error de “comunicación” de Oswaldo Vizcarrondo que le costó el partido a Venezuela o el despeje de balón en el área de Fernando Amorebieta son dos de los aspectos que angustian, sin contar el bajo desempeño de Gabriel Cichero. La defensa venezolana era de las que más rendía en cada encuentro y en el incipiente arranque de esta eliminatoria permitieron la abultada cifra de 4 goles en contra, tan sólo en dos partidos.

¿Lo bueno? La clasificación a Rusia 2018 empezó con altos y bajos para todas las selecciones de la Conmebol, lo que hará más pareja la eliminatoria, siempre y cuando se tomen acciones para cambiar la estrategia de juego, así como también en los jugadores. Falta mucho camino que recorrer, sí, pero transitándolo con coherencia, estrategia, ataque y mucha claridad mental, es posible que Venezuela empiece a generar resultados positivos.

Mientras tanto, seguiré -como millones de venezolanos- aferrándome a la posibilidad de que todavía se puede mejorar y, quién sabe, llegar al mundial.

Comentarios

Entradas populares